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Lavarse las manos con ozono

2 junio, 2019
Lavarse las manos con ozono

Cuidado con la higiene, lavarse las manos con ozono. El contagio de enfermedades de una persona a otra puede ocurrir de múltiples formas, por contacto directo. Por ejemplo, al dar las manos a alguien que está resfriado y que acaba de tocarse la nariz.

Con las manos se toca todo

Tanto los niños como los adultos, con las manos “lo tocan todo « las que pueden albergar unas 800.000 bacterias, de los dos kilos que posee una persona media, de unos 70 kilos, entre la piel y el interior», aclara la dermatóloga. Aunque no todas son perjudiciales: «En un individuo sano, no dan problemas», añade.

Para la correcta higiene de los niños como los adultos, la limpieza de manos se debe instalar el hábito saludable y aplicar la rutina que cada vez que sea necesario. No debe pasar más de 3 horas y se limpien las manos de forma correcta, ya que las manos se convierten en fuente de gérmenes.

Lavarse las manos con ozono de forma fácil

Lavarse las manos con un ozonizador de agua es una acción tan fácil y rápida como pueda serlo un lavado de manos. Normal dejando caer el agua del grifo, sin ni siquiera utilizar jabones de ningún tipo. Y es que el ozono tiene la gran ventaja de sustituir jabones o soluciones desinfectantes para proporcionarnos unos resultados muy superiores en desinfección. Lavarse las manos con ozono reduce el absentismo escolar hasta un 54%.

Gracias a la oxidación que pone en marcha el ozono durante unos minutos, denominada ozonólisis, encontramos en esta tecnología un modo sencillo, rápido y económico de conseguir unas manos cuidadas, sin olores ni suciedad. De hecho, la limpieza y una total desodorización están más que garantizadas gracias al increíble poder desinfectante del ozono. Un gas natural que se disuelve en el agua en cantidades mínimas pero suficientes para actuar con una gran eficacia cuando nos lavamos las manos.

El poder terapéutico del ozono es otro de sus puntos fuertes.

Como ya se sabe, el ozono acelera la cicatrización de heridas y ayuda a la curación de problemas dérmicos, además de tener un interesante efecto antibiótico natural.

Las bacterias patógenas tienen capacidad de transmitirse de un ser vivo infectado a otro de múltiples formas. Cada microorganismo tiene una manera distinta de hacerlo. Por ejemplo, los patógenos respiratorios suelen transmitirse por vía aérea, mientras que los patógenos intestinales tienden a transmitirse a través del agua o los alimentos.

Ramon Ber

 
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