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Combatiendo los microbios, prácticas inadecuadas.

11 noviembre, 2019
Combatiendo los microbios

Combatiendo los microbios. La desinfección es una operación con la que se destruyen agentes patógenos, microbios, como bacterias, virus y protozoos, a la vez que se evita el desarrollo de los microorganismos en fase vegetativa.

Los contagios se producen por la mala desinfección, debida en muchos casos a:

  • No desinfectarlas tomas más propensas a gérmenes patógenos.
  • Usar mal los desinfectantes o no usar adecuadamente las concentraciones eficaces.
  • Dejar poco tiempo de actuación.
  • Usar el mismo equipo o útiles de limpieza para todo incluso la limpieza poco efectiva puede ser un foco de infección.

Veamos algunos ejemplos, combatiendo los microbios:

Fregona sucia mal desinfectada.

  • Al fregar, lo que se hace es pintar el suelo con una fina capa de gérmenes y suciedad. Entre los flecos húmedos y cálidos, cualquier bacteria o germen residual que no haya muerto se multiplica de forma rápida.

Fregado con mocho y un solo cubo.

  • Su efecto muy parecido al caso anterior, el agua sucia que se va acumulando es un depósito de gérmenes que la fregona se encarga de repartir de una habitación a otra o de una sala al resto de dependencias.

Aspirado con aspirador sin filtro absoluto.

  • El polvo recogido con todas las bacterias que estaban depositadas en el suelo pasa a través de un filtro corriente o bolsa, siendo absolutamente insuficiente. De este modo, se reenvían a la atmósfera y rápidamente se introducen en el organismo de cualquier persona a través de las vías respiratorias.

Barrido con mopa seca o escoba.

  • Las bacterias no son atrapadas y se dispersan fácilmente por el ambiente. Consecuentemente, aumenta el riesgo de que sean aspiradas por cualquier persona.

Cuarto de la limpieza sucio.

  • Todas las máquinas y útiles de limpieza son posibles agentes distribuidores de gérmenes. En un cuarto sucio, los microorganismos se incrustan en los depósitos, mopas, trapos, etc. y pueden permaneces semanas o meses. Cuando estas herramientas contaminadas se utilicen nuevamente, las bacterias se propagaran de nuevo, a menos que se descubran y se detengan a tiempo.

Suelos húmedos.

  • Otro sitio ideal para las bacterias está localizado en las grietas, juntas de baldosas y zócalos. Al fregar estos lugares se llenan de humedad y frecuentemente es el lugar ideal para que los gérmenes se multipliquen y se trasladen posteriormente. La limpieza hospitalaria siempre será más fácil si los pavimentos están exentos de porosidad o de grietas y juntas.
  • Cualquier hendidura donde pueda acumularse la humedad es susceptible de acomodar bacterias. Por ello, y como medida para evitarlo, es conveniente utilizar suelos no porosos y continuos y, en su caso, impermeabilizado mediante los procedimientos adecuados: cristalización, sellado mediante emulsiones, etc.

Fregona de algodón para fregar suelos.

  • Los mochos de algodón como complemento de la limpieza desprenden oxicelulosa, siendo una fuente donde se desarrollan las colonias bacterianas.

La lejía como desinfectante.

  • La lejía desprende cloraminas en contacto con las sustancias orgánicas presentes en el agua: el sudor, la orina, los excrementos de origen animal, los insectos, hasta las hojas y pequeñas ramas procedentes de la vegetación del entorno. Las cloraminas pueden llegar a provocar asma y otras afecciones respiratorias.

Ramon Ber

 
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