fbpx Saltar al contenido

12 pasos de cómo limpiar y desinfectar las instalaciones deportivas

26 enero, 2020
12 pasos de cómo limpiar las instalaciones deportivas

 Limpieza y desinfección de instalaciones deportivas

  1. En todo proceso de limpieza, previamente, se debe recoger y eliminar los residuos de productos, polvo o cualquier otra suciedad adherida a las superficies que van a ser limpiadas y desinfectadas. La elección de los medios para la retirada de sólidos variará en función del tiempo, personal, morfología, superficie a tratar etc. y pueden ser (barrido, rastrillado, desempolvado, baldeo, etc.) con medios manuales o mecánicos.
  2. El jabón, desengrasante o detergente no se aplicará directamente sobre las superficies a limpiar, sino se disolverá previamente en agua en las proporciones indicadas por el fabricante. También se podrá utilizar agua ionizada la que se aplicará  sobre  una bayeta de microfibra mediante pulverización, y con la bayeta ligeramente humedecida se procedera a la limpieza y desinfección.
  3. Se humedecerá la totalidad de la superficie a limpiar y desinfectar antes del desengrase, con la bayeta ligeramente humedecida.
  4. Posteriormente se enjabonarán las superficies a limpiar repartiéndose la solución de detergente con una bayeta de microfibra, esponja o cepillo.
  5. Se realizará un trabajo mecánico con la propia fregona de microfibra, en los suelos o con la bayeta de microfibra, esponja o cepillo frotando las superficies, para así eliminar la suciedad adherida y desengrasar juntas y huecos. El periodo de contacto de producto-superficie será de cinco minutos aproximadamente, pero variará en función del producto utilizado y superficie a tratar.
  6. Se enjuaga con agua para eliminar los restos de detergente que pueda interactuar con los desinfectantes que se aplicarán a posterior. Siempre que se pueda se hará por baldeo. Si no fuese posible, se utilizarán esponjas o bayetas de microfibra.
  7. Se verificará visualmente la ausencia de zonas sucias en la superficie, realizándose de nuevo el desengrase y aclarado en caso de ser necesario.
  8. Una vez limpia la superficie, se desinfectará con agua ionizada, la que se aplicará  sobre  una bayeta de microfibra mediante pulverización, y con la bayeta ligeramente humedecida.
  9. Repartiremos el desinfectante, agua ionizada, sobre la totalidad de la superficie a tratar, por atomización mediante pulverizadores manuales o mochilas para la dispersión de la solución. Siempre utilizaremos medios para la desinfección que estarán limpios y serán específicos para ello, de modo que no entren nunca en contacto el detergente y el desinfectante.
  10. El tiempo de contacto desinfectante-superficie variará dependiendo del producto utilizado y las características de la superficie y nivel de limpieza.
  11. Dependiendo del tipo de desinfectante utilizado, habrá que realizar un enjuague posterior en caso de ser agresivo con personas y/o materiales; o se podrá dejar en contacto con las superficies sin riesgo de daño alguno. Para evitar este tipo de situaciones recomendamos la utilización de agua ionizada.
  12. Para confeccionar las soluciones desengrasantes y desinfectantes se utilizarán recipientes de medida siguiendo las instrucciones del fabricante, eliminando los métodos populares de los dos tapones, un chorrito o un dedo de producto.